A través del deporte, este emprendimiento social transmite valores y potencia habilidades blandas en niños y jóvenes vulnerables. Hace poco brindó un taller a trece alumnos de Fundación Súmate, a quienes a través del fútbol les enseñaron la importancia de la perseverancia.

Por Jacqueline Otey A.

En 2016, los expertos en neurociencia Basco Garrido y Fernando Calquín, crearon la Fundación Soy Mákina, un emprendimiento social que busca transmitir valores y potenciar habilidades blandas en niños, niñas y jóvenes de sectores vulnerables a través del deporte.

Los profesionales se conocieron en una consultora mientras impartían talleres de capacitación a empresas. Hoy siguen haciendo esos cursos, pero parte de su tiempo y trabajo lo invierten en esta fundación dedicada a quienes más lo necesitan, porque quieren dejar un legado tangible en la sociedad.

“Tenemos una consultora que da cursos de habilidades esenciales a empresas que pagan por ello, sin embargo, los niños de sectores vulnerables no tienen cómo acceder a este tipo de actividades”, dice Basco.

Fernando apunta a que el principal beneficio de Soy Mákina es potenciar la capacidad de establecer un objetivo y ser capaces de luchar por él. “El deporte tiene un poder impresionante para generar voluntades. Y, aunque el futuro de estos chicos no sea deportivo, con estos talleres pueden aprender perseverancia, resistencia, determinación y sacrificio, que son aspectos básicos para una vida equilibrada y autosuficiente”.

-¿Por qué bautizaron Soy Mákina a la fundación?

-Es un concepto coloquial súper potente que se usa para decir que alguien es bueno en las áreas técnicas. Nosotros queremos que los chicos no sólo sean buenos ese ámbito, sino que además tengan control mental– explica Basco.

Recientemente, Soy Mákina con el apoyo de Fundación Acción Solidaria del Hogar de Cristo, realizó un encuentro deportivo en Linderos, al que asistieron trece alumnos de las escuelas de reingreso y distintos programas de Fundación Súmate: San Francisco, Betania, Casa Sur y Héroes de Yungay. Tras escuchar atentamente una charla sobre perseverancia, los jóvenes jugaron fútbol y disfrutaron de las destrezas de Paulo Concha y Christopher Rojas, destacados representantes de fútbol freestyle y calistenia en Chile.

Para Angelina Astete, jefa zonal del sector sur de Fundación Súmate (trabajan en Puente Alto, La Pintana y La Granja), la importancia de esta actividad radica en la metodología que se emplea para que los alumnos sean capaces de desarrollar habilidades socioemocionales a través del deporte. “Les ayuda a fortalecer la perseverancia, el trabajo en equipo y el compañerismo, pero de una forma lúdica, mediante el juego”.

Tomás Soto (17) es alumno de Súmate, cursa segundo medio a través de exámenes libres y con entusiasmo comenta que le encantó participar de la jornada: “Por primera vez tuve la oportunidad de jugar un partido de fútbol completo. Lo pasé muy bien, compartí con mis amigos, fue una tarde dinámica y divertida, pero lo que más me gustó es que los profesores de Soy Mákina nos integraron, no nos trataron como ´niños de población´, sino que se acercaron, nos guiaron y nos enseñaron valores”.

Realmente emocionado con lo vivido y con la oportunidad de retomar sus estudios que encontró Súmate, dice: “Ahí me acogieron cuando tenía una situación súper difícil. Yo no tengo familia, por eso el que me apoyen, me hagan sentir parte de algo y me hayan enseñado que a pesar de estar solo le puedo dar pulento, es tan importante para mí”.

Apoya las escuelas de reingreso